Rifles
Gewehr 43
Nacionalidad: Alemana.
Tipo: Semiautomático de recuperación de gas.
Productores: Carl Walther; Gustloff Werke; Berlín-Lubecker.
Calibre: 7,92×57 Mauser.
Funcionamiento: Semiautomático.
Longitud total: 1.117mm.
Longitud del cañón: 545mm.
Peso descargada: 4,3 Kg.
Cañón: 4 Rallas a dextrorsum.
Fabricación: 1943-1945; Casi 500.000 unidades.
El Gewehr 43 fué el único fusil semiautomático alemán de la Segunda Guerra Mundial que fue producido en grandes cantidades.
Nació como respuesta al Tokarev SVT40 (en dotación en el Ejército Rojo) del que se copió el sistema de recuperación de los gases.
Robustez, fiabilidad y precisión eran sus características más importantes. Entró en servicio demasiado tarde, siendo superado por otros fusiles de asalto menos potentes pero más prácticos, preparados para cartuchos intermedios, con menor alcance, pero que provocaban un menor retroceso en el arma.
El 22 de junio de 1941, comenzó la Operación Barbarroja, desde el Báltico hasta el Mar Negro, las Divisiones de la Wehrmacht se enfrentaron a las unidades del Ejército Rojo, aplicando con éxito la técnica de la Guerra relámpago, que ya había desbaratado los ejércitos de Polonia en 1939 y de Bélgica, Holanda y Francia en 1940.
Al comienzo de esta Operación, el armamento básico de la infantería alemana estaba formado por fusiles de obturador manual y movimiento giratorio-corredero Mauser Kar 98k, por pistolas ametralladoras MP38 y MP40, entregadas en dotación a los suboficiales, y ametralladoras MG-34.
Los técnicos soviéticos y más tarde los alemanes, llegaron a la conclusión de que ese tipo de fusiles, aun siendo más precisos que los semiautomáticos, resultaban menos eficaces a la hora de repetir rápidamente el disparo, ya que había que abandonar la posición de tiro para accionar manualmente el obturador, expulsar el casquillo y cargar un nuevo cartucho.
En 1936, en la Unión Soviética se distribuyeron a las tropas los primeros fusiles semiautomáticos de recuperación de gas (los Simonov AVS36), a los que siguieron, en 1938 y en 1940, versiones cada vez más perfecionadas proyectadas por Tokarev. En Alemania, sin embargo, los trabajos fueron más lentos y sólo en 1940, tres empresas, Carl Walther, Mauser y Krieghoff, recibieron de la Oficina para el Armamento del Ejército (HWaA) la petición de presentar fusiles de funcionamiento semiautomático.
Las empresas Walther y Mauser respondieron inmediatamente, desempolvando los proyectos elaborados a mediados de los Años ‘30, mientras que Krieghoff (desarrollando su versión del FG42 para los paracaidistas en contra de la Rheinmetall, que al final fué la que venció), renunció a participar en la competición.
En el transcurso del año se produjeron varios miles de ejemplares de este fusil, conocido como Gewehr 41 (M) y Gewehr 41 (W), que fueron rápidamente distribuidos a las tropas que se encontraban en el frente oriental. Ambos modelos de arma funcionaban según el principio de la sustracción de los gases, los cuales se recogían en el arma y accionaban un pistón coaxial colocado en el cañón. Este sistema derivado del estudiado por un danés, en los primeros años del siglo, se reveló como demasiado delicado y difícil de limpiar, por lo que, después de una producción piloto de unos cuantos millares de ejemplares (unos 70.000 del modelo Walther y 10.000 del Mauser); ambos fusiles, en cuanto apareció otro más moderno, fueron retirados y distribuidos a las tropas de segunda línea.
De los dos modelos, el de Walther fue considerado mejor: especialmente el obturador (derivado del que se utilizó en la ametralladora soviética Degtyarev), era robusto y capaz de soportar sin problemas las presiones ejercidas por el potente cartucho de ordenanza alemán del calibre 7,92×57.
La necesidad de disponer de un fusil semiautomático se fue haciendo cada vez más urgente. Después de los primeros éxitos de la campaña de Rusia, las tropas alemanas se encontraron rápidamente con la necesidad de tener que repeler las continuas contraofensivas soviéticas. Incluso la relación numérica fue siempre en desventaja para los alemanes; sólo el aumento del volumen de fuego podía contener el ímpetu de los soldados del Ejército Rojo, que disponían de ametralladoras MG-42 con la respetable velocidad de disparo de 1200 dpm. mientras que los alemanes, en espera de recibir un gran número de pistolas ametralladoras, usaban de forma transitoria los Gewehr 43.
Durante los primeros meses de la guerra, las tropas del Tercer Reich se hicieron con abundante material bélico, la atención de los expertos alemanes, se dirigió hacia los fusiles semiautomáticos modelo Tokarev 1940, armas robustas de recuperación de gas distribuidas en grandes cantidades entre los militares rusos, utilizados incluso en tiro de precisión, especialidad en al que los soviéticos eran verdaderos maestros.
Combinando el sistema de recuperación de los gases y el cargador de paquete extraible de la parte baja del Tokarev 1940, el obturador del Gewehr 41 (W) fué finalmente presentado y adoptado el 30 de abril de 1943, el Gewehr 43, primer fusil semiautomático realmente moderno y funcional producido en Alemania.
Del Gewehr 43 se realizaron casi 500.000 unidades en las siguientes fábricas:
Carl-Alther Códigos “ac” Y “qve”
Berlin-Lubecker Código “duv”
Gustloff-Werke Código “bcd”
Fué distribuido en grandes cantidades a partir de los últimos meses de 1943, principalmente a las tropas implicadas en Rusia (presente en todos los frentes, equipada con óptica de tiro), el Gewehr 43 era un fusil más fácil de realizar que sus predecesores, tanto que en 1944 se entregaron 324.000 ejemplares.
Muchos componentes se fabricaban en pequeños talleres subcontratados y la terminación exterior dejaba mucho que desear (la parte mecánica estaba muy bien terminada, por lo que el arma resultó muy fiable a pesar de su aspecto un poco basto).
La culata era de láminas de madera, y hacia el final de la guerra, el guardamanos se realizó en plástico.
Funcionamiento:
El arma funciona por recuperación de gas, absorvido y recogido en un cilindro que pasa por encima del cañón. El sistema de cierre, basado en un obturador dotado de dos aletas móviles, constituye probablemente el elemento mecánico más interesante del arma. Después de que los gases del disparo accionan el pistón, éste actúa sobre la palanca de montar empujandola hacia atrás de forma que transmita su movimiento al portaobturador, el cual, a su vez, después de realizar un breve recorrido hacia atrás (unos 5 mm.), golpea contra un saliente del percutor que, al moverse hacia atrás desbloquea las dos aletas de cierre lateral situadas en dos cavidades que hay en la carcasa.
En este momento, el obturador está libre para retirarse y engancharse al portaobturador, realizando las operaciones de expulsión de la vaina y recarga de un nuevo cartucho.
En cuanto el conjunto potaobturador-obturador vuelve hacia adelante, el muelle de recuperación empuja el percutor de forma que, con su apéndice posterior, empuja hacia afuera las dos aletas móviles realizando el cierre del arma. Sólo al llegar a este punto se engancha el gatillo a la cadena de disparo.
La alimentación se realiza mediante un cargador de paquete extraíble con capacidad para 10 cartuchos, el cual puede ser cargado mediante las plataformas de 5 cartuchos (Kar98k), sin que sea necesario quitar el cargador del arma.
Una vez que se ha completado el cierre, tirando del gatillo se produce el disparo, a menos que no se haya colocado el seguro de manilla de la parte posterior de la carcasa. Al tirar del gatillo, el martillo se suelta del diente de disparo y se abate contra el percutor, provocando la detonación de la pólvora y el consiguiente avance de la bala a lo largo del cañón del arma.
El proyectil, a mitad del recorrido por dentro del cañón supera el orificio de toma de gases colocado en al parte de arriba, por medio del cual expande una cierta cantidad de los gases provocados por la combustión de la pólvora, los cuales empujan hacia atrás la palanca de montar que, a su vez, golpea con fuerza el portaobturador transmitiéndole la energía cinética.
Al terminar el recorrido de retroceso, el obturador, junto al resto de piezas, comienza a avanzar repitiendo el ciclo de disparo. Agotados los cartuchos, el elevador del cargador bloquea el obturador en la posición de atrás, indicando al tirador que el arma está descargada.
A pesar de sus buenas cualidades, este fusil ha tenido siempre una fama inferior a la del Garand M1 estadounidense, debido a la introducción de fusiles de asalto de calibre 8 Kurz, conceptualmente mucho más modernos y dotados de un mayor volumen de fuego, hecho que se produjo en el mismo período en el que el Gewehr 43 comenzaba a ser distribuido a la tropa.
En la posguerra, el fusil siguió estando en dotación en el ejército checoslovaco, que lo utilizaba como arma para los francotiradores.
Francotirador alemán con Gewehr 43 con mira óptica.
Kar 98k
Nacionalidad: Alemania
Fecha: 1934
Dimensiones: Longitud total: 1.110 mm.; longitud del cañón: 600 mm.
Peso: Descragado: 3,8 kg.; con el cargador lleno: 3,94 kgs.
Sistema de alimentación: Cartuchos de 5 tiros.
Calibre: 7,92 mm. x 57
Alemania había combatido en la Primera Guerra Mundial, hecha de trincheras y de desesperados asaltos con bayoneta, armada con el Gewehr modelo 1898 ideado por Paul Mauser: un arma excepcional por su robustez y seguridad, de la que se fabricaron millones de ejemplares adoptados por 26 países de todo el mundo, desde el pequeño Luxemburgo hasta la exterminada China, desde México hasta Persia.
El Mauser 98 de infantería (Infanteriegewehr Modell 1898) tenía un único y verdadero defecto: medía un metro y veinticinco centímetros, demasiado grande para satisfacer la idea alemana del nuevo tipo de guerra, basada en un alto nivel de movilidad, todo lo contrario a la guerra de trincheras. Hay que subrayar que ya en 1904 había aparecido una versión más reducida del Mauser 98, es decir, la carabina modelo 1898a (Kar 98a) destinada a la caballería, arma muy apreciada por las tropas alemanas en el campo de batalla de la Gran Guerra, debido a sus reducidas dimensiones (1,1 metros de longitud), a pesar de que su construcción resultaba demasiado costosa para una Alemania que quería rearmarse rápidamente, bien y gastando poco, después de los dramáticos años de las humillaciones impuestas por los vencedores en el Tratado de Versalles, y de la inflación tan galopante que convirtió el marco en papel casi sin valor, hasta tal punto que en enero de 1923, un dólar costaba 22.400 marcos.
En 1933, convertido en Canciller del Tercer Reich, Hitler asignó la enorme cifra de 90 billones de marcos para el desarrollo armamentístico. A comienzos de 1934 se constituyó la Heereswaffenamt (HWA), es decir, la Oficina para las Armas del Ejército que decidió rearmar las tropas con fusiles universales, es decir, con un arma compacta que fuera estándar para todos los cuerpos, dejando de lado la antigua idea de que tenían que usar fusiles de distintas dimensiones para la infantería, la caballería y la artillería. Efectivamente, para que sirviera para todos, el nuevo fusil tendría un enganche para la correa tanto en la parte de abajo (tipo infantería), como en el lateral (tipo caballería), el taco de mira tendría que ser regulable de 50 en 50 metros, comenzando por un mínimo de 100 metros para llegar a un máximo de 2 kilómetros. Finalmente, la acción de armamento del viejo Gewehr 98 tenía que ser modificada de forma que eliminase cualquier riesgo incluso en el caso de un uso inapropiado del arma. En definitiva, se quería un fusil muy seguro de usar, adaptado a todos los cuerpos, económico y prácticamente indestructible.
A la no fácil tarea de construir dicho fusil se apuntaron dos firmas privadas: la constructora Sauer y la misma Mauser. La Heereswaffenamt eligió el modelo de esta última, es decir, el Original Mauser Standard Gewehr, que fue adoptado oficialmente el 21 de enero de 1934 con el tradicional calibre 8 x 57 con el nombre de Karabiner 98 Kurz (abreviado Kar 98k: carabina corta modelo 1898), la cual recibió el sobrenombre cifrado de Adalbert. Dicho nombre tenía que ser utilizado en las estadísticas que se refirieran a la producción y serviría para confundir a los inspectores de las fuerzas aliadas, encargados de controlar que Alemania respetase los tratados en tema de desarme.
El Kar 98K era un arma de repetición manual con obturador giratorio-corredero muy perfeccionado, aunque tampoco se la puede considerar un arma modernísima (fue la última arma Mauser de uso militar con obturador manual). Los mismos alemanes tenían guardados en el cajón otros proyectos infinitamente más avanzados, pero para los que les faltaba el dinero y el tiempo para poder pensar en rearmar el nuevo gran ejército (en 1935 se restituyó el servicio militar obligatorio) con armas demasiado evolucionadas, también porque sabían que los demás países europeos no tenían nada mejor que el Kar 98k. En efecto, esta carabina se demostró excepcional en todos los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial, en donde fue el arma más usada como arma de ordenanza de las tropas del Tercer Reich; todavía hoy la utilizan algunos países para los soldados de segunda línea. Con su 1,10 metros de longitud, el Kar 98k es extremadamente manejable, favorecido incluso por su equilibrado peso, a pesar de la culata de madera maciza; 3,8 kilogramos (sin munición ni bayoneta). El cargador puede contener tan sólo 5 cartuchos (que se introducen manualmente desde arriba uno a uno o a través de una plaquita), pero su disposición en dos hileras permite al paquete-cargador que no sobresalga de la culata, con grandes ventajas prácticas y estéticas. El taco de mira es del tipo con cursor (mucho más simple que el alza tangente del Gewehr 98) con un corte en forma de “V”que se desliza manualmente sobre una rampa giratoria, desbloqueando por simple presión un pulsador lateral. La mira es de “V”, colocada en una base con rampa encajada a cola de pato, de forma que pueda moverse lateralmente y regular de esta forma el tiro en deriva. Sin embargo, el corazón de la Kar 98k, como en los modelos que la han precedido, es el obturador con sus dos robustísimas aletas de cierre colocadas en la culata y una tercera aleta de seguridad colocada delante del manubrio que se bloquea en un lugar apropiado del castillo, garantizando en la acción una solidez a toda prueba, tanto, que este tipo de obturador lo utilizan todavía hoy muchos armeros muy famosos para realizar sólidos y precisos fusiles deportivos de gran calibre. El mismo manubrio es un instrumento práctico y eficiente que se pliega hacia abajo para evitar que se enganche con el uniforme del soldado y con el pomo que se coloca en la culata con una curvatura característica, pensada para no obstaculizar lo más mínimo la sujeción con la mano. También resulta muy valioso el seguro de tres posiciones colocado en la garganta del obturador, dotado de una aleta que se acciona fácilmente con el pulgar: con la aleta inclinada hacia la izquierda el arma puede hacer fuego; en la posición central, el fusil está en posición de seguro, pudiendo extraerse y desmontarse el obturador con la aleta inclinada hacia la derecha, el fusil está en seguro y el obturador bloqueado. Es interesante la baqueta para la limpieza que viene colocada dentro del cañón: de 25 centímetros de longitud (de 32 cm a partir del año 1939), se tiene que unir con la de otro fusil para poder ser utilizada. Una baqueta larga no cabría en la culata de la corta carabina y, además, considerando una producción de millones de piezas, incluso éste era un sistema pensado para ahorrar dinero, tiempo de elaboración y material. Tanto es así, que en los Kar 98k realizados hacia finales de la guerra, la baqueta se eliminó completamente (los destacamentos tenía que arreglárselas con los Reinigungsgerat 34 que tenían en dotación, es decir, con la caja metálica que contenía los accesorios de limpieza, entre los que se encontraba una cadenilla que servía para fijar una escobilla que hiciera de baqueta), desapareció el enganche para la bayoneta, y la madera maciza de nogal de la culata dejó el puesto a la económica madera de haya.
Todas estas y otras “simplificaciones” realizadas para disminuir los costes, dieron vida en 1944 al denominado Kriegsmodell (modelo para tiempo de guerra) en el que desaparece incluso hasta el característico disco metálico perforado colocado en el centro de la culata, disco que en el viejo Gewehr 98 contenía los datos del destacamento, mientras que en el Kar 98k servía como instrumento para desmontar el obturador. En los Kriegsmodell, este costoso disquete fue sustituido por un simple pasador de hierro colocado sobre la culata.
A comienzos de 1945 se llegó incluso a eliminar el muelle de acero que ajustaba el cañón con la culata, sustituyéndolo por un común perno de madera. Todos estos cambios no afectaron nunca al modelo para los tiradores de élite, dotado incluso con instrumento de mira telescópica de gran alcance Zf 4, de 1,5 aumentos, colocado en el lugar del taco de mira. Tampoco afectaron a las refinadas versiones “de ciego” que, por lo general, montaban una mira telescópica Akack de 4 aumentos y disparaban cartuchos normales de 8 x 57, aunque seleccionados.
A propósito de los cartuchos y de la política de ahorro impuesta por las estrecheces económicas de los últimos meses de guerra, hay que señalar un hecho curioso que, aunque por poco tiempo y en mínimas cantidades, cambió el calibre del Kar 98 k. Mauser realizó para las tropas que se encontraban en el frente una serie limitada de fusiles preparados para el cartucho 7,92 x 33 Kurz, cartuchos muy pequeños, menos potentes y menos costosos que los originales, experimentados con éxito en los fusiles de asalto Sturmgewehr 43; estos fusiles tenían escrito en el cañón la recomendación “Nur fur Kurz Patrone” (sólo para cartuchos cortos). Eran los últimos aletazos de un gigante que se abatía por el peso de la superioridad de los enemigos. El 18 de abril de 1945, a menos de un mes de la conclusión de la guerra, Mauser dejó de producir, y el Kar 98k salió como vencedor de la Historia para entrar en el mundo de las armas legendarias.
Variantes del Kar98k
Mosin Nagant 91/30
Nacionalidad: Unión Soviética
Fecha: 1891-1945
Calibre: 7.62mm x 54.
Dimensiones: Longitud total: 1232 mm.; Largo del cañón: 729 mm.
Peso: 3,95 Kgs.
Sistema de disparo: Repetición manual a cerrojo.
Sistemas de seguridad: Seguro giratorio de aguja percutora.
Sistema de alimentación: Cartuchos de 5 tiros.
Después de dos guerras y una revolución, el fusil Mosin Nagant 1891, que con su anacrónica bayoneta de calza (como la de muchas armas de avancarga) llegó a tener una longitud de un 1,70 m, se reveló demasiado largo para las necesidades de una guerra que se hacía cada vez más ágil y “motorizada”. El Ejército Rojo decidió, entonces, fabricar un único modelo de fusil apto para todos los cuerpos, el M.1891/1930, que medía 1,23 m, aunque conservaba la larga bayoneta (507 mm) de calza y hoja cruciforme, aunque esta vez dotada de un cómodo pulsador para bloquearla.
Para simplificar su elaboración, la culata dejó de ser octogonal haciéndose redondeada; el alza se hizo más robusta y poseía un sistema de regulación por metros en vez de por pasos, ya que la Unión Soviética adoptó el sistema métrico decimal.
Producido también en versión de tirador de élite (eligiendo entre los que disparaban mejor y dotándoles de un punzón especial), el 91/30 se distingue por tener la manilla de armamento plegada hacia abajo de forma que no puede chocar el cuerpo de la mira telescópica, que puede ser de tres tipos, de épocas distintas, aunque todos ellos utilizados contemporáneamente durante la Segunda Guerra Mundial: el P.E.31 de cuatro aumentos montado en la culata; el P.E.31/37, con las mismas características, aunque mucho más compacto (y sin embargo, incómodo, ya que estaba demasiado lejos del ojo del tirador) y con montaje de abrazadera lateral; y, finalmente, el P.U.42, de 3,5 aumentos, siempre de abrazadera única lateral con regulación del alza hasta 1.300 metros.
Habrá que esperar hasta la conclusión de la guerra para encontrar una bayoneta razonable en el Mosin Nagant, la que ideó Semine, que se pliega sobre la derecha del cañón haciendo el arma verdaderamente compacta. Esta bayoneta transformó el fusil 1891/1930 en la Carabina M.1944, arma que verá los últimos meses de la guerra y que entrará en Berlín con el Ejército Rojo, aunque se hizo famosa sobre todo en la jungla de Vietnam, cuando el gran público la vio en muchas fotos de propaganda comunista en contraposición con el futurista (para aquel tiempo) M 16 americano.
Así, aunque es verdad que no estaba a la altura de poder competir con los fusiles de asalto de la posguerra, el Mosin Nagant se demostró útil incluso para se aprovechado políticamente en aquella guerra de imagen en la que cada contendiente hacía de todo para llevar la máscara del “bueno”: un personaje que en la comedia de la guerra nunca ha existido, ni delante ni detrás de los bastidores.
Springfield mod. 1903
Nacionalidad: Estados Unidos
Dimensiones: Longitud total: 1,1 m.; longitud del cañón: 610 mm.
Peso: 3,7 kg.
Calibre: 30-06 Springfield
Para poder comprender totalmente los motivos que llevaron al proyecto y desarrollo del fusil Modelo 1903, protagonista en la Primera y Segunda Guerra Mundial, al menos hasta 1943, cuando dejó de estar en servicio, es necesario remontarse a 1892, año en el que los Estados Unidos adoptaron por vez primera un cartucho de pólvora no humeante en un fusil con obturador de cadena, el 30-40 Krag, ya entonces arma de ordenanza del Ejército danés. La elección trajo consigo una dura protesta por parte de los miembros del Congreso, así como de varios armeros americanos de la época. Dichos lamentos obligaron al Ejército a realizar otras pruebas abriendo la participación a todos los fabricantes de armas estadounidenses, aunque, una vez más, salió vencedor el Krag, por lo que para calmar las aguas se autorizó a Springfield a producir el Krag, bajo licencia, en territorio americano.
Es interesante notar cómo a un siglo de distancia se repiten las mismas historias en el Congreso por la adopción de otra arma fabricada en Europa y, cómo entonces, después de repetir las pruebas de validez de su pistola Mod. 92, Beretta se vio obligada a abrir una fábrica en territorio americano. La producción del nuevo fusil de ordenanza comenzó en 1894 con ritmos de tiempos de paz, aunque después de cuatro años, las relaciones entre los americanos y los españoles se habían deteriorado hasta llegar a la declaración formal de guerra. En unas pocas semanas, los americanos se enfrentaron en Cuba con las tropas enemigas. La mayor parte de los voluntarios que conformaban los efectivos empuñaban todavía los vetustos Trapdoor de calibre 45-70, mientras que las tropas regulares estaban equipadas casi por completo con el nuevo Krag.
Los primeros encuentros pusieron de relieve enseguida la superioridad del Mauser que llevaban en dotación los españoles: el Krag tenía un solo tendón de cierre que no permitía la utilización de cartuchos de alta velocidad y elevadas presiones, además de que el fusil tenía que ser recargado cada vez que se disparaba, al contrario que el Mauser, que utilizaba cargadores de cinco cartuchos.
Al terminar el conflicto, en 1900, Springfield intentó mejorar el Krag diseñando un cargador especial dotado de placa, aunque ello no resolvía el problema de tener un único tendón de cierre, por lo que se decidió desarrollar una nueva arma basando sus propios proyectos, una vez más, sobre un arma europea, el Mauser. Los modelos experimentales estuvieron listos a finales de 1900, aunque se resentían mucho de la influencia del viejo Krag, sobre todo por el cargador circular. Las pruebas realizadas en el polígono militar de Washington pusieron de manifiesto la poca efectividad del cargador circular, por lo que el Ministerio de Guerra aconsejó utilizar un cargador de dos hileras, como el que utilizaba Mauser.
En 1901 se construyó un nuevo prototipo que incorporaba las modificaciones aconsejadas por el Ministerio de la Guerra; por otra parte, en vez de utilizar la munición 30-40 Krag, se prefirió estudiar un nuevo tipo de cartucho con potencia y prestaciones mejores. El nuevo fusil, en vez de utilizar la bayoneta del Krag, adoptó una hoja extraíble colocada en el lugar de la baqueta de limpieza. Dicha bayoneta tipo clavo se parecía bastante a la del modelo Trapdoor y tenía la punta cruciforme, lo que hacía que pareciera una cavidad en forma de estrella. El nuevo fusil se probó en el polígono militar de Springfield frente a un nutrido grupo de oficiales y civiles vinculados con el campo de tiro. De la comisión mixta formada salieron interesantes propuestas que permitieron aumentar la velocidad del proyectil hasta 2.300 pies al aumentar la longitud del cañón a 24 pulgadas; dicha arma estaba destinada tanto a la infantería como a la caballería.
El nuevo fusil, con las sugerencias que se habían formulado, estuvo preparado a comienzos de 1903, siendo oficialmente adoptado el 19 de junio con el nombre de United States Magazine Rifle, Model of 1903, Caliber 30; posteriormente se siguieron realizando modificaciones durante tres años antes de tener el modelo definitivo. Del modelo del que empezaron a realizarse los primeros pedidos en noviembre de 1903 tenía la bayoneta de clavo como la del Trapdoor modelo 1888 y estaba preparado para un cartucho más o menos idéntico al que se presentó en 1902 denominado Cartridge, Ball, Caliber 30, Model of 1903, denominación abreviada 30-03 con bala de punta redondeada de 220 gramos y una carga de lanzamiento que empujaba la bala a 2.400 pies por segundo.
Mientras Springfield comenzaba a trabajar a pleno ritmo en la producción del nuevo fusil, el Departamento de Guerra decidió buscar otra fuente para la realización del nuevo fusil: las razones, probablemente, hay que buscarlas más atrás, durante la Guerra Civil, cuando el incendio de la fábrica Colt puso en crisis todo el sistema de suministros del Ejército , por lo que con dos proveedores disminuía el riesgo de quedarse sin suministros. Por tanto, presintiendo un posible futuro catastrófico, algunos trabajadores del arsenal de Springfield fueron enviados al nuevo arsenal de Rock Island, en Illinois; después de más de seis meses de preparativos, a comienzos de mayo de 1904, la fábrica comenzó a fabricar fusiles modelo 1903.
La fabricación de los fusiles continuó sin sufrir ninguna modificación sustancial hasta el 11 de enero de 1905, fecha en la que el presidente Roosevelt ordenó el inmediato cese de la producción. Los motivos de dicha orden repentina hay que buscarlos en la visita que el general Frazier, representante del Ejército inglés, realizó a los Estados Unidos; durante dicha visita, el general William Crozier comenzó a alabar la calidad de la económica bayoneta “de clavo”, hasta el punto de que Roosevelt, cansado de la conversación, encargó que le trajeran la bayoneta de un Krag y mientras Crozier mostraba por enésima vez la bayoneta de clavo, Theodore, al límite de la paciencia, rompió por la mitad la tan alabada bayoneta de clavo demostrando que, en realidad, ese tipo de bayoneta era bastante inútil, demostración que no fue muy tenida en cuenta por los ingleses, quienes, cuarenta años más tarde, adoptaron una para su fusil N° 4 Mk I.
Al suspender la producción, el Ordnance Department comenzó a buscar una nueva bayoneta que tuviera un sistema de enganche más práctico. Después de haber examinado distintas bayonetas se optó por una muy similar a la del Krag, solo que en lugar de tener una hoja de 12 pulgadas tenía 16; las cuatro pulgadas de más servían para compensar la menor longitud del Springfield en relación con el Krag. La nueva bayoneta fue aprobada el 2 de abril de 1905 con el nombre de Bayonet Model of 1905. Al cambiar de bayoneta se aportaron algunas modificaciones en el taco de mira, que pasó de un modelo de rampa a otro de tangente denominado Model 1905. Después de algunos meses, en 1905 se interrumpió nuevamente la producción, esta vez debido a la munición. El Ministerio de Guerra seguía con atención a los alemanes y su nuevo cartucho Spitzer, es decir, de bala puntiaguda.
En la primera mitad del siglo veinte, los americanos estudiaron con cuidado los avances realizados en el campo de las armas por el Ejército alemán. En numerosas ocasiones intentaron copiar los productos “teutónicos” con el resultado de perder numerosas causas legales vinculadas a las patentes, entre la más famosa fue la que interpuso Mauser contra el Arsenal de Springfield por motivo del fusil Modelo 1903. El Arsenal de Springfield, después de realizar minuciosas pruebas con las municiones alemanas, realizó unas cuantas transformaciones al cartucho modelo 30-03 denominándolo Cartridge, Ball, Caliber .30, Model of 1906: definición abreviada: 30-06.
Con la adopción del nuevo cartucho, los fusiles fueron reclamados al arsenal para realizar las oportunas modificaciones, las cuales consistían en un ligero recorte de la recámara y la sustitución del alza, con el taco de mira que pasaba de un alcance máximo de 2.400 a uno de 2.800 yardas. Después de tomar esta decisión, los dos arsenales volvieron a producir a pleno ritmo; a lo largo de los años sucesivos se realizaron sólo algunas modificaciones de poca importancia dirigidas principalmente a robustecer algunas partes; la más importante de estas modificaciones fue la adopción de una abrazadera colocada cerca de la recámara destinada a evitar eventuales fracturas de la madera debido a la energía desarrollada por el retroceso del potente cartucho 30-06.
En 1913, la fábrica de Rock Island interrumpió la producción de fusiles modelo 1903 debido a que había muchos en los almacenes. Tres años más tarde, ante la repentina demanda de fusiles 1903 provocada por el estallido de la Primera Guerra Mundial, se decidió reabrir la fábrica de Rock Island; sin embargo, los antiguos trabajadores ya no estaban, por lo que antes de poder contar con personal especializado hubo que esperar hasta los primeros meses de 1917. Sin embargo, aun con el arsenal de Rock Island en funcionamiento, las armas no eran suficientes, por lo que el Ejército americano se dirigió a Remington y a Winchester, quienes estaban ultimando la producción de fusiles P 14 para el Ejército inglés. Las dos empresas, considerando que las armas encargadas por el Ejército inglés estaban prácticamente terminadas, comenzaron a producir P 14, de calibre 30-06, denominándolas P 17. Ironía de la suerte, después de casi veinte años de continuas investigaciones, experimentaciones y mejoras dirigidas a dotar a los soldados americanos con el mejor fusil posible, los “sobrinos del tío Sam” fueron a la guerra llevando a la espalda un arma inglesa fabricada y ensamblada en América a toda prisa; al finalizar la guerra, el 75% de los que regresaron estaban armados con el P 17, del que se fabricaron más 2.000.000 de ejemplares frente a los a penas 300.000 ejemplares del Modelo 1903.
Al terminar la Primera Guerra Mundial el arsenal de Rock Island interrumpió una vez más la producción del fusil Mod. 1903, mientras que el arsenal de Springfield siguió realizando el arma en pequeñas cantidades, considerando que las que había en los almacenes eran más que suficientes para cubrir las necesidades de la nación en tiempo de paz. El 5 de diciembre de 1929 el arsenal de Springfield modificó la culata del fusil añadiéndole una empuñadura de pistola, renombrando el arma como U.S. Rifle, Caliber .30 M 1903 A1. Dicha culta, al principio se colocó sólo en los fusiles destinados a las competiciones de tiro al blanco denominadas “National Match”; más tarde, viendo la notable mejoría en la empuñadura, la adoptaron también para los modelos normales del Ejército.
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, los ingleses volvieron a servirse de armas fabricadas en el Nuevo Continente, por lo que Remington decidió comprar las máquinas del arsenal de Rock Island para construir un 1903 preparado para el cartucho 303 British de ordenanza inglés. Se realizaron algunos prototipos que fueron enviados al Ministerio de Guerra británico en el verano de 1941, aunque los vientos bélicos que soplaban por los Estados Unidos empujaron a los responsables del U.S. Ordnance a buscar fábricas para la producción del M 1903; obviamente se dirigieron a Remington, que había comprado la máquinas de Rock Island, mientras que la Casa de Ilion enseguida se alegró de aceptar interrumpir los contactos con los ingleses, considerados demasiado “quisquillosos”.
El 8 de diciembre de 1941, Japón declaró la guerra a los Estados Unidos; en el mismo mes, Remington comenzó a producir a pleno ritmo los fusiles M 1903. Al final del mismo año, la empresa de Ilion aportó algunas modificaciones al arma con la intención de acelerar la producción; de esta forma se eliminó el orificio de salida de los gases colocado a la derecha del castillo, así como el canal de aligeramiento de debajo del taco de mira; además, muchos otros detalles, entre ellos las caras, el puente del gatillo y las manillas, en vez de estar recavadas con las máquinas normales, se obtenían mediante impresión.
La elaboración de la culata, idéntica a la del modelo de la Primera Guerra Mundial fue simplificada eliminando de la caja las dos canalizaciones de sujeción de la mano débil; además, se utilizaron unas 500.000 culatas preparadas con anticipación por el Ejército inglés, las cuales tenían la empuñadura de media pistola, es decir, tipo Scant, como las que utilizaban en los Enfield. El fusil, revisado por Remington, a pesar de tener numerosas partes recavadas mediante impresión en lugar de fresadura o torneado, resultaba todavía más laborioso de producir; la misma Remington se encargó de rediseñar el arma con el fin de reducir los costes y los tiempos de elaboración.
Después de casi un año de estudios, en mayo de 1942, el nuevo fusil, denominado “LIS Rifle Caliber .30 Model 1903 A3″, fue oficialmente adoptado por el Ejército americano. De la vieja arma sólo quedaron veintitrés piezas iguales; las demás fueron rediseñadas y sustituidas. La marca del fusil se colocó en el mismo lugar que en los modelos anteriores, sólo que en vez de escribir MODEL 1903 se grabó MODEL 03-A3, precedido, en la línea superior, de la inscripción U.S. REMINGTON.
El nuevo fusil tenía un taco de mira completamente rediseñado obtenido exclusivamente mediante impresión; la base de anclaje se encontraba lo más retirada posible, colocada sobre el puente de cargamento. El nuevo taco de mira, además de ser extremadamente robusto y de facilísima utilización, aumentaba notablemente la longitud de la línea de mira y, consiguientemente, la posibilidad de mirar con mayor precisión. La referencia posterior, además de ser en forma de “V”, como en el modelo 1903, era de dióptrica, es decir, poseía un orificio que, aunque podría parecer impreciso, garantizaba una rapidísima colocación del blanco. La mira, tipo espina, podía ser de tres longitudes diferentes: la medida C era la más baja, mientras que la medida A era la más alta. La hoja de la mira estaba protegida por un túnel encajado en el arma; sin embargo, el salvamira, debido a la gran cantidad de luz que absorbía, se movía con facilidad, por lo que los soldados lo perdían con frecuencia. Consiguientemente, las miras se rompían fácilmente.
La culata del fusil, al principio podía ser tanto del tipo C, con empuñadura de pistola o del tipo Scant, o de media pistola; después de unos pocos meses, se adoptó definitivamente el tipo Scant, con un anclaje hecho de forma que podía hospedar indistintamente tanto el modelo 1903 como el 03-A3; finalmente, los tornillos de refuerzo de la estructura de la culata se sustituyeron por pasadores. En octubre de 1942, el fusil sufrió una nueva e importante modificación: las estrías del interior del cañón se redujeron a la mitad, pasando de cuatro a dos; ello significó un considerable ahorro en tiempo de elaboración sin que sufriera para nada la precisión del arma, al contrarío de lo que ocurrió en los fusiles ingleses Enfield N°. 4 Mk I*.
Remington, durante la fabricación del 03A3, se unió a otra empresa que, ironía de la suerte, además de ser un competidor en el campo armero, lo era en el sector de las máquinas de escribir: hablamos de Smith Corona, que en los años treinta y cuarenta se encontraba entre las empresas más prestigiosas dedicadas a la fabricación de máquinas de escribir. Los fusiles producidos por Smith Corona se diferenciaban de los de Remington porque no tenían ninguna de sus parte grabadas; la fábrica de Ilion ponía en la casi totalidad de sus componentes una pequeña R de reconocimiento; los fusiles Smith Corona, además de tener cañones de ánima con cuatro estrías, podían tener otros de seis, pero nunca de dos estrías.
En 1943, considerando que la infantería americana no tenía en dotación un fusil de francotirador, Remington pidió y obtuvo de la U.S. Ordnance el permiso para estudiar y desarrollar un arma dotada de mira telescópica, posteriormente denominada 1903 A4. La elección de la mira telescópica cayó en el Weaver 330C, un anteojo muy económico y de fácil manejo, el cual, en los primeros modelos del M 1903 A4, mantenía la denominación de civil; posteriormente, una vez establecidos los términos de entrega, la mira fue renombrada con la sigla militar M73131. La óptica Weaver demostró enseguida su pésima calidad: le faltaba luminosidad y no era impermeable a los agentes atmosféricos; la retícula, que podía ser de tipo cross-hair o de palo, no tenía un corrector de paralelaje y con frecuencia cedían ante el efecto del retroceso; finalmente, los aumentos eran de sólo 2,2, demasiado poco para un arma preparada para el potente y preciso 30-06, capaz de disparar con precisión a grandes distancias.
Los fusiles de francotirador no fueron ni siquiera seleccionados; las cantidades necesarias se establecían por número de matrícula: por ejemplo, del número 3.407.088 al número 3.427.087 se produjeron sólo 1903 A4. La mira telescópica se montó en un anclaje dotado de Redfield, el cual, a su vez, se fijaba por encima de la ventana de expulsión utilizando como enganche posterior a la base del taco de mira, que no se colocaba, igual que la mira. El cañón, ya que soportaba el mismo procedimiento de elaboración que la versión 03-A3, tenía bien visible la sede de fijación de la rampa de la mira. El modelo del fusil se imprimía en la parte izquierda de la culata, ya que la parte superior de este elemento estaba parcialmente cubierta por el anclaje anterior de la óptica; extrañamente, en vez de tener el modelo exacto del fusil, se mantenía la inscripción MODEL 03-A3. El fusil modelo 1903 A4 estuvo en servicio durante la Guerra de Corea, con la única modificación de la óptica: en lugar de la Weaver M73BI se montó al anteojo modelo M84, utilizado con buenos resultados en los fusiles Garand.










